Se trata de una variante del esquí que cuenta con cada vez más adeptos ya que ofrece grandes dosis de aventura y riesgo. En el esquí extremo se descienden esquiando picos de hasta 4.000 metros de altura que previamente se han escalado. Este deporte es de alto riesgo por lo que es imprescindible estar preparado físicamente, dominar las técnicas de esquí y saber escalar.
Para practicar el esquí extremo, además de los esquís, también es necesaria ropa adecuada, como guantes, gafas, botas y mono, y un casco.
|